¿Te está picando?
Tarde o temprano, mucha gente que trabaja en construcción siente la comezón de abrir su propio negocio. Es un instinto natural querer buscar ese crecimiento más allá del empleo. Antes de hacerlo, me gustaría hacerte unas preguntas para asegurarme de que abrir un negocio de construcción es lo tuyo.
1. ¿Estás dispuesto a trabajar jornadas de locos?
Abrir un negocio te obliga a asumir varios papeles a la vez: ventas, dirección de proyecto, nómina y tareas administrativas. Eso puede ser bastante abrumador y consumir mucho tiempo, sobre todo si no tienes un equipo que te ayude. Meter de 60 a 90 horas o más por semana es común.
2. ¿Estás bien con el riesgo?
Abrir tu propio negocio tiene altibajos y riesgos, y es importante tenerlos presentes. Cuando trabajas para alguien más, esa persona carga casi todo el riesgo. Cuando manejas tu propio negocio, tú eres responsable de todo, incluidos los riesgos financieros y legales. Si no te sientes cómodo con ese nivel de responsabilidad, abrir tu negocio puede no ser lo mejor para ti.
3. ¿Estás bien con los altibajos de trabajo?
A diferencia de trabajar para una empresa establecida, manejar tu propio negocio tiene altibajos impredecibles en cuanto a carga de trabajo. Conforme escalas puedes llenarte y eliminar esos vaivenes, pero al principio pueden ser bastante marcados.
4. ¿Eres bueno en ventas y marketing?
Cuando manejas tu negocio, tu foco pasa de hacer el trabajo a vender y promover tus servicios. Eso significa que vas a tener que sentirte cómodo presentando tu negocio a clientes potenciales y encontrando formas de destacar de la competencia. Si no confías en tus habilidades de venta y marketing, te va a costar hacer crecer tu negocio.
Si después de responder estas 4 preguntas no lo tienes claro, puede valer la pena reconsiderar si abrir un negocio de construcción es para ti. Pero si estás dispuesto al reto, puede que tengas lo necesario para lograrlo.
Cómo hacerlo
Abrir un negocio de construcción puede ser una aventura muy satisfactoria. Puedes abrir una empresa chica o escalarla a un negocio que facture decenas de millones al año. De cualquier forma, también viene con su buena dosis de retos. Seas un contratista con experiencia que quiere independizarse o alguien nuevo en la industria, esta guía paso a paso te ayuda a navegar el proceso de montar tu negocio con éxito.
Paso 1: investigación y preparación (lo ideal es hacerlo antes de arrancar de tiempo completo, para salir corriendo)
Antes de abrir tu negocio, tómate tiempo para investigar y prepararte. Para empezar, tienes que decidir qué tipo de trabajo de construcción quieres hacer. ¿Vas a ser contratista general o especialista de un oficio? ¿Vas a hacer un oficio que ya conoces o a meterte en algo nuevo?

Ser contratista general o especialista tiene ventajas y desventajas. Vas a querer platicar con dueños con experiencia de ambos tipos y escuchar qué les gusta y qué no antes de decidir. Solo recuerda: no puedes intentar hacer todo. Si lo intentas, te estás preparando para una alta probabilidad de fracaso. Al empezar necesitas simplicidad operativa. La complejidad de intentar ser todo para todos no funciona.
Si quieres enfocarte en un oficio que no conoces bien, deberías dedicar tiempo a aprender primero, ya sea trabajando en otra empresa o haciendo proyectos chicos en tu casa o en casa de amigos y familia. La otra opción es contratar a un experto del oficio como asesor o como parte de tu equipo. Pero si apenas arrancas, muchas veces es un gasto que no te puedes permitir.
También deberías dedicar un rato a armar un plan de negocio simple de una o dos páginas. Piensa un nombre, crea un logo, trabaja en un sitio web y arranca con algunas funciones básicas de marketing antes de lanzar.
Paso 2: temas legales (lo ideal es hacerlo antes de arrancar de tiempo completo, para salir corriendo)
Para operar vas a tener que resolver algunos asuntos legales.
Figura legal:
Elige una estructura para tu negocio: persona física, sociedad, LLC o sociedad anónima. Cada una tiene sus implicaciones fiscales y sus protecciones de responsabilidad. Consulta con un abogado u otros expertos de la industria para que te orienten según tu situación y tus metas.
Registra tu negocio:
Para operar vas a tener que registrarlo ante el estado y otras autoridades locales. Cada estado tiene su proceso. Vas a querer visitar el sitio de tu estado y contactar a la agencia que lo maneja para conocer el procedimiento específico.
EIN:
Una vez constituido el negocio, vas a tener que solicitar un EIN al IRS. Significa Employer Identification Number y lo necesitas para arrancar. Te va a hacer falta para llenar un W9 a tus clientes o si eres subcontratista en un proyecto grande. Piénsalo como el número de seguro social de las empresas. Lo vas a usar todo el tiempo.
Consigue las licencias necesarias:
Según tu oficio, o si vas a ser contratista general, puede que necesites licencia o no. Cada estado tiene una junta de licencias para contratistas. Vas a tener que llamarles, decirles qué planeas hacer y preguntar específicamente si tu negocio va a necesitar licencia.
Ten presente que cada estado tiene requisitos distintos. Algunas licencias de oficio o de contratista general toman tiempo, algunas tienen exámenes muy difíciles y algunas piden comprobar experiencia laboral, entre otros requisitos. Asegúrate de tenerlas en orden antes de arrancar. Si no, vas a tener mucho más riesgo y posibles problemas encima.
Seguros:
Casi todos los estados te van a exigir seguro de responsabilidad civil y compensación al trabajador. Si trabajas solo, muchos estados tienen exenciones de compensación que puedes registrar para librar ese requisito. Conforme crezcas, esa exención deja de ser opción.
Busca un agente de seguros confiable con experiencia trabajando con contratistas. Tus necesidades van a ser un poco distintas a las de otras industrias. Trabajar con alguien que viene del seguro de construcción hace una diferencia enorme.
Por tu tranquilidad y la de tus clientes, de todas formas vas a querer seguro.
Contratos:
Vas a necesitar tener listos tus contratos y tus plantillas de presupuesto antes de arrancar. Es difícil firmar clientes sin el papeleo adecuado. Tenerlo listo te ayuda a verte y a sentirte profesional. También ayuda a mantenerte en cumplimiento y a eliminar posibles disputas y problemas más adelante.
Paso 3: finanzas y financiamiento
Lo primero que tienes que hacer desde el lado financiero es abrir una cuenta bancaria. Necesitas un lugar donde depositar dinero, pagarle a tu gente y hacer compras, entre otras cosas.
No es mala idea tener 2 cuentas de cheques al abrir con un banco. Una para tus depósitos. Otra para tus gastos. Mantiene todo limpio y separado, lo que facilita el seguimiento y también ayuda por seguridad.
Presupuesto:
Al presupuestar es importante ser realista. Al principio, limita tu gasto. No vayas por oficinas elegantes ni equipo caro de inmediato. Empieza ligero y enfócate en generar ventas y producción. Una vez que tengas flujo constante de ingreso, puedes ir aumentando tus gastos.
Para abrir casi cualquier negocio vas a necesitar algo de efectivo, pero probablemente no necesites pedir un préstamo ni inversión de otras personas. La mejor forma es ahorrar un colchón de 3 o 4 meses de gastos de vida y de trabajo, y después lanzar. Si lanzas sin efectivo, te vas a sentir demasiado apretado. Cualquier tropiezo en tu proceso o en tu flujo puede sacarte del negocio rápido.
Una vez en marcha, trata de construir tu ahorro lo más rápido posible. Eso te va a ayudar a prepararte para clientes que pagan lento o para gastos imprevistos.

Paso 4: herramientas y equipo
Según tu oficio o tu enfoque dentro de la construcción, vas a necesitar herramientas y equipo esenciales. Asegúrate de tenerlos antes de empezar a trabajar. O puedes comprarlos conforme surja cada trabajo que requiera herramienta específica. Eso ayuda con el flujo de efectivo.
Paso 5: marketing y ventas
Sitio web:
Monta un sitio limpio y profesional que refleje bien tu empresa y tu marca. Va a ser una de las primeras cosas que revise un cliente potencial. Va a juzgar si quiere hacer negocio contigo basándose en ese sitio.
Google:
Haz prioridad abrir un perfil de empresa en Google. Trabaja por conseguir algunas reseñas de 5 estrellas haciendo proyectos chicos para amigos y familia y después pidiéndoles la reseña. Tener esa presencia con buenas calificaciones es otra cosa que de verdad le importa al cliente potencial.
Proceso de venta:
Asegúrate de tomarte el tiempo de crear un guion desde que el cliente llama hasta que firma el trato. Trabaja en afinarlo. La venta es la sangre de tu negocio. Y asegúrate también de que tus presupuestos estén bien. Tienes que estar lo bastante alto para dejar buen margen y crecer, pero lo bastante bajo para que el cliente quiera comprarte. Es un acto de equilibrio. Mientras mejor seas en ventas y marketing, más probable que cierres clientes a precios más altos con márgenes más sanos.
Paso 6: procesos contables y software de CRM
Procesos contables:
Una vez que arranques, vas a tener que llevar “libros” o registros financieros de tus transacciones. Vas a poder dárselos a un contador al final del año para que te ayude a declarar. Además, si algún día quieres vender tu negocio, lo más importante que va a mirar un nuevo dueño son tus libros. Es el indicador más fuerte de qué tan bien manejas tu negocio. Hay programas que te ayudan con los registros contables. El más popular es QuickBooks, pero hay otros.
Software de CRM:
Para mantenerte ordenado, escalar y cerrar más negocio, un CRM va a ser extremadamente importante. Igual que con los libros, tener un buen CRM es lo otro más importante que va a mirar un posible comprador de tu negocio. El valor de tu empresa está en las relaciones con tus clientes y en esa base de datos. Si no tienes un CRM que las registre, tu negocio no va a tener casi ningún valor para un comprador externo.

Un CRM de construcción puede hacer muchas cosas, como registrar la información de los clientes, sus propuestas y sus proyectos. También mandar presupuestos, facturas, programar, manejar recursos humanos, organizar y hasta hacer campañas de seguimiento de presupuestos. Todas esas herramientas te van a ayudar a crecer y a ganar más dinero. Asegúrate de tomarte el tiempo de encontrar la solución correcta.
Resumen
En resumen, abrir un negocio de construcción no es para todos. Si crees que tienes lo necesario, ¡puedes hacerlo! Creemos en ti. Esta guía puede servirte de punto de partida para asegurarte de tener todo en orden.
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